La construcción de un imperio
Hace mucho tiempo en una
galaxia muy muy lejana… Al menos es lo primero que me viene a la mente cuando
escucho o leo la palabra “imperio”, pero en esta ocasión no hablaremos de Jedis
o la Fuerza. Más bien de un grupo que empezó como una editorial y que
posteriormente se consolidó como un estudio que en la actualidad es un imperio.
Al menos así lo veo, ya que lo que lograron fue muy ambicioso.
Sería interesante entrar en
contexto histórico y hablar, de manera muy concreta, no de lo que Marvel creó
recientemente, sino de dónde viene. En resumen, es la casa editorial donde Stan
Lee, Jack Kirby y otros artistas crearon a los personajes que hoy llamamos
superhéroes. A diferencia de DC Comics, cuyos personajes eran vistos casi como
dioses inalcanzables, la clave del éxito de Marvel fue dotar a sus
protagonistas de problemas humanos reales . El alcoholismo de Tony Stark, el ego
de Reed Richards o las carencias económicas de Peter Parker hicieron que el
público, desde niños hasta estudiantes universitarios en los años 60, se
identificara profundamente con ellos . Ese fue su pase directo al
éxito impreso.
Ahora sí entraremos en materia.
A lo largo de las décadas, hubo muchos intentos de llevar a estos personajes a
la pantalla. Algunos resultaron en un rotundo fracaso y otros, aunque los
fanáticos más puristas no estuvieran del todo de acuerdo, se convirtieron en
parte de la cultura popular al tener gran aceptación del público en general. Un
claro ejemplo fue la serie televisiva de Hulk
a finales de los 70. Aunque los fans de los cómics la criticaron por cambiarle
el nombre a Bruce por "David" y quitarle a Hulk la capacidad de
hablar, el público la amó. Yo personalmente recuerdo poco los detalles, pero no
se me olvida la emoción que sentía al verla durante mi infancia.
Un punto verdaderamente crítico
para la editorial fue la caída en bancarrota de los años 90. Esto sucedió por
elevar el costo de los cómics y abusar de los crossovers (eventos que obligaban a comprar decenas de revistas
para entender una historia), lo que provocó una gran fatiga en los lectores. La
decisión desesperada para poder subsistir fue vender los derechos
cinematográficos de sus personajes a varios estudios de producción, como Sony
o Fox. Lo que realmente sucedió en esa época es que no había ningún estudio
que entendiera la naturaleza de los cómics. El camino al gran imperio fue
construido sobre una incesante lista de fracasos comerciales, cambios drásticos
a los personajes y presupuestos de serie B, creando películas que a uno le
hacen preguntarse: "¿En serio es una película de Marvel?".
Brincaremos entonces al punto
que le dio la vuelta a todo ese camino recorrido. El primer intento moderno y
real fue Blade, Cazador de Vampiros
(1998) de New Line Cinema. Con un presupuesto de 45 millones de
dólares, las coreografías de acción fueron visualmente tan bien ejecutadas
que fue un éxito rotundo, recaudando 131,1 millones de dólares a nivel
global. Fue recibida como una gran película de acción, al punto de que la
inmensa mayoría del público general ni siquiera sabía que Blade era un
personaje de Marvel. Sus dos secuelas no mantuvieron el mismo prestigio
crítico, pero demostraron que el género era rentable.
En el año 2000, 20th Century
Fox lanzó X-Men. Con un presupuesto
de 75 millones de dólares y una taquilla de 296,3 millones, esta
cinta demostró que se podía hacer una adaptación respetable. Cambiaron
los trajes de spandex amarillo por cuero negro para hacerlos más
"realistas", algo que los puristas rechazaron al principio, pero que
la crítica y la audiencia terminaron aplaudiendo. Un nombre que resuena aquí es
el del productor asociado Kevin Feige, quien daba sus primeros pasos en
la gestión de franquicias.
Si bien las cintas anteriores
cambiaron los paradigmas, la que realmente marcó el antes y el después general
fue Spider-Man (2002), dirigida por Sam
Raimi y llevada a la pantalla por Sony Pictures. Con un abrumador presupuesto
de 139 millones de dólares, recaudó 821,7 millones en el mundo. Esta
película en especial fue el punto de convergencia perfecto: fanáticos puristas
y público en general la aceptaron de manera espectacular. Además, en una época
post 11 de septiembre, el público conectó emocionalmente con la idea de un
héroe compasivo salvando Nueva York ``.
El problema era que estos éxitos
millonarios llenaban los bolsillos de otros estudios, mientras
Marvel seguía como un simple espectador, recibiendo apenas regalías mínimas
de sus propios personajes (en el caso de Blade,
se dice que Marvel obtuvo apenas 25,000 dólares). Se hizo entonces la
apuesta… El todo por el todo.
Bajo la dirección del ejecutivo
David Maisel, surgió una idea visionaria: dejar de vender licencias y
crear un estudio propio donde las películas coexistieran en un mismo universo,
igual que en los cómics. Para lograrlo, Marvel tomó una enorme deuda de 525
millones de dólares con Merrill Lynch. Fue un riesgo absoluto; pusieron
como garantía legal los derechos de 10 personajes clave (incluyendo al Capitán
América y Los Vengadores). Si fracasaban, el banco se quedaría con el
catálogo entero. Usando personajes que en ese momento el mercado consideraba de
“Nivel B”, Marvel Studios apostó su existencia.
Tras recuperar los derechos
de Iron Man (que estaban en manos de New Line Cinema) y de Hulk, Kevin Feige
tuvo la libertad creativa que necesitaba. Llegó así la primera película
financiada y creada por el recién fundado estudio: Iron Man (2008). Con un presupuesto estimado de 140 millones,
fue un éxito rotundo tanto en crítica como en taquilla, recaudando 585
millones a nivel mundial y salvando a la compañía del riesgo bancario.
Y hasta aquí la primera parte
del imperio que, tras catástrofes, descontentos creativos, recuperación de una
bancarrota y llegando a apostarlo literalmente todo… empezó oficialmente el
UCM.
En la siguiente parte se
tocarán más a detalle los argumentos de las películas que construyeron a la
primera entrega de los Vengadores, ya que es donde dan origen a Hulk, Iron Man,
Thor y el Capitán América.
Al final de cuentas fue más
histórico que de reseña y crítica, pero como sabemos, todo tiene un inicio y
este en particular no podía ser dejado de largo.
De héroes incomprendidos a
deidades de la cultura popular. Así se escribe la historia de un imperio.
¡Déjenme sus comentarios y hasta el próximo ensayo de luz y sombra!
Por Fer Vázquez
Respondiendo a los comentarios recibidos:
1.
Agradezco mucho a quien manda saludos: Gracias
totales por su atención y espero que lo que comparto con ustedes les sea de
utilidad.
2.
Sobre comentar de Star Wars y Star Trek, ya lo
tengo en mente, más adelante profundizaremos un poco en esos universos
intergalácticos.

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